Para resumir, una vez definido el resultado que quieres conseguir, se trata de identificar el propósito del proyecto, visualizar el resultado deseado como si ya lo hubieras conseguido, llevar a cabo una lluvia de ideas para generar alternativas que te permitan ir de donde estás a donde quieres ir, quedarte con las más adecuadas, organizar en qué secuencia hay que completarlas, identificar la próxima acción y completarla. Sobre todo, evita «sembrar» el proyecto de fechas intermedias subjetivas. No compliques lo que es fácil.

José Miguel Bolivar, Productividad Personal aprende a liberarte del estrés